Morfosintaxis del desnudo por Andrés de Luna

El cuerpo desnudo tiene las virtudes de un continente perdido: es necesario llegar a él para descubrirlo.

Alejandro Zenker, editor y fotógrafo, se ha abismado por la encrucijada de las anatomías femeninas y, de manera ocasional, de las masculinas para ir tras ese hallazgo visual, el gusto por la sombra que moldea y otorga volúmenes, por los altos contrastes y por toda esa geografía de piel, uñas y pilosidades que forman parte de la identidad visible o secreta de sus modelos.

El trabajo del artista se dio a conocer por su serie que en realidad era un diálogo entre un cuerpo femenino exento de ropa y un conjunto de escritores. Algo de ficción y otro tanto de realidad animaban el proyecto. Por un lado era innegable la presencia de la modelo, por otro que los ángulos, el juego visual, las luces y sus oscuridades mantenían en vilo la noción de eros atisbado por medio de un ejercicio lúdico. Todo era parte del establecimiento de una narrativa que luego se concretaría por medio de un relato escrito.

En la actualidad, Alejandro Zenker cuenta con una trayectoria nacional e internacional que se justifica al observar sus imágenes. Su entramado tiene la audacia de quien encuentra en lo erótico el arribo a un puerto privilegiado. Abre las compuertas y consigue que sus modelos sean cómplices de una labor depurada. Una pequeña prueba de lo dicho está en la presente exposición, breve muestra de un arte que llega por vía directa al imaginario, que, por cierto, es el filtro principal de las alucinaciones del deseo.

Andrés de Luna